¡Qué onda viajeros! ¿Cómo están?

 

El blog del día de hoy es muy especial pues fue difícil escribir el post sin pensar en que en la vida tenemos muchas metas, sueños que queremos lograr y que hay muchas personas que lo imaginamos y lo logramos, por que aunque parezca imposible sólo necesitas eso, crear la idea mentalmente para que así, te motives día con día a crear eso que tu corazón tanto anhela.

 

Tal es el caso de Osiel y Angélica que creían en una idea de negocio propia y así compartir y disfrutar un proyecto juntos. Recientemente vieron sus sueños materializados y abrieron en el Mirador del Pípila una dulcería con un nombre muy peculiar:  dulcería "La ingrata", así es, como la canción de Café Tacuba que los hombres con gran frecuencia nos dedican a una que otra que les rompimos el corazón. 

 

Como una breve introducción al concepto de este lugar les contamos que la ingrata nos encantó, a simple vista el lugar te cautiva, pues su decoración está padrísima, por sí sola  te invita a entrar y sabiendo que hay dulces... pues más! El fondo de la tienda te lleva a imaginar que estás dentro de una mina o de un túnel de Guanajuato; los colores que encuentras  son geniales, muy llamativos y muy mexicanos, de verdad pocas veces quedamos fascinadas con algún lugar y éste fue uno de ellos.

 

La Ingrata  trae desde Irapuato,Guanajuato; el sabor inigualable de las fresas frescas, hay muchos establecimientos que te venden fresas con chantilly, pero como las de La Ingrata ¡ningunas!, el simple hecho de que la preparación  y presentación sea diferente nos cambia la perspectiva de todo.

 

La Ingrata nos ofrece fresas con crema, rompope, chocolate, jarabe de fresa y en su presentación original con chantilly a los cuales podemos agregar 6 diferentes toppings (granola, coco, lunetas, granillo de chocolate , nuez y pasas).

Nosotras realmente disfrutamos la visita a esta dulcería tradicional ya que el tormenton no se hizo esperar y pues para disfrutar la lluvia siempre será mejor con un café en mano (veracruzano, molido y tostado en Guanajuato)  y por qué no un postre.

 

Ahhh! por que además déjenos contarles que Doña Maribel nos endulzó el momento con un pastel casero llamado imposible, ¡Simplemente DE-LI-CI-O-SO! los hay de cajeta, mezcal,  tres leches, zanahoria y arándanos. 

 

Al venir a Guanajuato es visita obligada conocer el monumento al Pípila y contemplar la magnífica vista que nos regala, así que si andas por estos rumbos no olvides pasar a La Ingrata a comprar tus dulces tradicionales que además son de buena calidad y lo mejor: tienen muy buenos precios.

 

¡Nos da mucho gusto conocer gente emprendedora y con ganas de cambiar la perspectiva que se tiene de Guanajuato; Osiel y Angélica, fue un placer conocerlos y les deseamos lo mejor!

 

Nos despedimos de ustedes lectores no sin antes decirles que ...

 ¡Nos leemos la próxima! 

 

1.- La dulcería debe de tener aparte de buenos precios, una extensa variedad en dulces.

La Ingrata cuenta con las tradicionales charamuscas, trompadas, variedad en rompopes, licores, mazapanes, tamarindos, obleas, cajeta, salsas, rollos de guayaba ♫ tacatatata tata ♫

¡Hay de donde elegir! 

 

2.- Además de comprar tus dulces, si hay un lugar donde puedan degustarlos, disfrutar un café o un postre ¡QUE MEJOR! 

 

3.-¡Aguas con los "guías de turista piratas"!  

Lamentablemente algunas personas promueven la desinformación de buenos lugares a cambio de ofrecer algún otro establecimiento más caro, o no tan bueno que les ofrece a ellos una comisión.

Así que como recomendación, ve la calidad de los productos y compara precios.

 

4.- En casi todas las dulcerías encontrarás los mismos productos, pero que una dulcería te transporte a Irapuato, sólo La Ingrata.

Atrévete y prueba las deliciosas y frescas fresas en sus diferentes presentaciones.

 

5.- Punto número 5 y más importante:  si estás por el Pípila, llegas a la ingrata y compras algún dulce; no se te olvide mencionar que leíste el blog de Tour por Guanajuato. ¡Puedes llevarte una sorpresa!